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15 March 2026

> La alienación en tiempos de la IA

 

Música recomendada para leer este artículoKraftwerk - We are the Robots

Siempre he tenido una inclinación hacia el conocimiento técnico. Encuentro el goce en plantearme aprender alguna tecnología nueva, navegando por las dificultades del tema para lograr construir algún artefacto tecnológico. Supongo que debe ser similar a la sensación de una persona deportista, o a alguien más conectada con su cuerpo, al descubrir y desarrollar una nueva habilidad en su deporte favorito, un paso nuevo de baile o alguna técnica física para crear una obra de arte en el mundo material (el mundo material no es lo mío).

Cuando uno esta en esa persistencia creativa, en esa fiebre maravillosa en la cual esta tratando de aprehender un nuevo concepto o habilidad, uno estar preparado para sufrir. Se esta preparado para llegar a callejones sin salida, buscando algo en los comentarios perdidos de internet que permita dar con la pieza faltante del puzzle. Se esta preparado para realizar un movimiento miles de veces en repetidos ensayos hasta que por fin el cerebro o el cuerpo dicen "Lo he entendido". Este proceso de conquista intelectual, corporal, que muchas veces se encuentra con el fracaso, es parte fundamental de la experiencia humana y creativa. Requiere mucha energía, pero sin embargo estamos dispuestos a emprender ese viaje para traer algo nuevo a su existencia.

Es por esta razón que siento nauseas cada vez que entro a LinkedIn. Esta completamente atiborrado de contenido que promociona alguna herramienta nueva de IA que permita automatizar un proceso, haciendo desaparecer la experiencia humana en los procesos técnicos, creativos y productivos. La idea inicial que propulsó a estos nuevos modelos de lenguaje era la siguiente: los humanos podrán prescindir de todo conocimiento técnico y solo actuaran como directores de orquesta de agentes de IA para que hagan el trabajo sucio por ellos. Sin embargo, esto a evolucionado hasta el punto que ciertos gurús del rubro dicen pedirle ideas a los agentes haciendo desparecer por completo al humano del proceso.

No es mi intención enumerar los posibles riesgos de que esta tecnología propone a la civilización. Existen numerosos campo de estudios y expertos sobre este tema, que aún así no son escuchados. Encuentro innecesario sumar un esfuerzo al montón de mierda que ya existe. La razón de esta entrada es expresar la alienación que siento como Ingeniero de Software respecto al uso de lA en mi quehacer.

Creo que muchas personas que tenemos una inclinación y pasión por el desarrollo de la técnica, ya sea relacionado con la programación, la pintura, la creación de video, o cualquier proceso técnico relacionado a una actividad creativa, compartimos una preocupación; la irrupción de la IA ha generado un proceso de extrañamiento con nuestro quehacer. La alienación, según la IA (JAJAJA), es el proceso de desposesión, extrañamiento o pérdida de la propia identidad, donde el individuo se siente ajeno a sí mismo, a su trabajo o a la sociedad, influenciado por factores externos.

El futuro que me proponen estos nuevos gurús de la IA en el rubro de la Ingeniería de Software es desolador. Ya no será necesario el diseño de una arquitectura robusta, la indagación de nuevo conocimiento y el entendimiento matemático de un nuevo algoritmo para solucionar un problema; en el futuro, bastará con escribir un buen prompt para que el agente automatizado desarrolle una nueva característica en el producto, haciéndome ajeno al proceso de entendimiento e implementación del artefacto. Con esto, me dejan el proceso más charcha de la construcción de software: lidiar con los demonios de la gente de producto, sus deadlines, y la caza de los bugs que deja el agente. La posibilidad de este futuro esta alimentado del deseo de los dueños de los medios de producción de poder prescindir de los trabajadores para la producción del Capital Intelectual.

 

Por supuesto, esto no es tan así. El vibecoding, a pesar de lo que nos quieran hacer creer los zorrones tiktokeros que crearon una startup en una semana, aún sigue siendo muy deficiente. Se necesita un entendimiento acabado del arte del software para poder construir una solución robusta y no un artefacto deficiente con miles de fallos de seguridad que exponen los datos de los usuarios a agentes maliciosos. Los agentes de lenguaje, actualmente, sirven para automatizar tareas tediosas, como la creación de tests, entre otros, pero no llegan a reemplazar a los expertos.

El punto es cuestionar y llamar a la resistencia humana ante los nuevos gurúes de las IA's que proponen un futuro sin técnica, en donde la inteligencia y la capacidad creativa será una nueva comodidad a la que te puedes suscribir (link: Intelligence as a Commodity), haciendo desaparecer al humano del proceso creativo. Realmente, no se trata de tener miedo a que perdamos nuestros puestos de trabajo ante los agentes de lenguaje ¡Ojalá fuese así! Así podríamos empezar a pensar en una sociedad post trabajo. El punto de esta entrada es llamar la atención sobre como pensamos y valoramos la experiencia humana con respecto a la actividad técnica y creativa, y si realmente es deseable cortar al humano de este proceso simplemente para alcanzar la eficiencia productiva.

Producir capital con el fin de producir capital, desplazando al humano de la experiencia creativa, la autofagia sin sentido, para que el androide del Capital pueda seguir existiendo sin la necesidad del humano.


Escrito desde mi ChatGPT + Claude Agent Gemini.